¿Por qué hidratar la carne?
Hidratar la carne es fundamental para evitar que se seque durante la cocción.
Los cortes expuestos a largos períodos de calor directo pueden volverse duros y perder jugosidad.
Por eso, rociarlos o hidratarlos con salmuera o distintas mezclas ayuda a mantener la carne más tierna, jugosa y con un sabor increíble.
Como recomendación general, lo ideal es hidratar la carne cada media hora durante la cocción.